La Universidad Nacional de Asunción (UNA) lanzó, el martes 6 de junio, el primer proyecto SATREPS en Paraguay, una iniciativa internacional que busca desarrollar soluciones innovadoras para combatir la Pyricularia del trigo, una enfermedad capaz de provocar pérdidas de hasta el 100% de la producción.
El lanzamiento oficial del proyecto “Mitigación de la Pyricularia del trigo mediante el manejo integrado de enfermedades”, se realizó en la Sala de Sesiones “Prof. Mst. Abel Bernal Castillo”, en San Lorenzo. Esta iniciativa de investigación y desarrollo une a instituciones académicas, científicas y productivas de Paraguay y Japón para enfrentar una de las mayores amenazas para la agricultura nacional y la seguridad alimentaria global.
El proyecto reúne a la Facultad de Ciencias Químicas (FCQ-UNA) y a la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (CAPECO) como contrapartes principales en Paraguay, junto con la Universidad de Kobe como socia estratégica japonesa. Además, participan el Centro Multidisciplinario de Investigaciones Tecnológicas (CEMIT-UNA), la empresa GenePar y la Universidad de Kyoto, fortaleciendo una red de cooperación científica de alto nivel.





La iniciativa forma parte del programa SATREPS (Asociación para la Investigación Científica y Tecnológica para el Desarrollo Sostenible), impulsado por el Gobierno del Japón con el apoyo de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA). Se trata de la primera vez que Paraguay accede a este prestigioso mecanismo de cooperación científica internacional, considerado uno de los más relevantes del mundo por su capacidad de vincular excelencia académica con soluciones concretas para desafíos de desarrollo.
Un desafío para la economía y la seguridad alimentaria
La Pyricularia del trigo, causada por el hongo Pyricularia oryzae, representa una amenaza creciente para la producción agrícola nacional. Bajo condiciones climáticas favorables, la enfermedad puede destruir entre el 60 % y el 100 % del rendimiento de los cultivos afectados en cuestión de semanas, comprometiendo la rentabilidad de los productores y la estabilidad de una cadena productiva estratégica para el país.
Durante la campaña agrícola 2025 se sembraron cerca de 350.000 hectáreas de trigo en Paraguay, alcanzando una producción aproximada de 1,2 millones de toneladas. El cultivo constituye uno de los principales rubros de invierno y una fuente significativa de ingresos para miles de familias rurales, además de aportar materia prima para el mercado interno y la exportación.
La Prof. Mag. Cynthia Saucedo, decana de la FCQ-UNA y directora del proyecto, destacó que la iniciativa representa mucho más que una investigación científica. “Este proyecto es una alianza estratégica entre la academia, el sector productivo y la cooperación internacional. Nuestro objetivo es transformar el conocimiento en soluciones reales para el campo paraguayo y fortalecer la capacidad del país para responder a una amenaza que trasciende fronteras”, expresó.
La académica resaltó además que la Pyricularia ya provocó severas epidemias en Paraguay, especialmente en 2002 y 2023, cuando se registraron pérdidas superiores al 70 % en numerosas parcelas productivas.
Ciencia aplicada para una agricultura más resiliente
El proyecto contempla una estrategia integral basada en cuatro componentes fundamentales:
- el desarrollo de variedades de trigo con mayor resistencia genética,
- la identificación de tratamientos eficientes para semillas,
- el estudio epidemiológico del patógeno, y
- la transferencia de tecnologías a los productores.
El gerente del proyecto, Prof. Dr. Julio César Iehisa, explicó que la investigación aprovechará avances científicos desarrollados por especialistas de la Universidad de Kobe, quienes identificaron genes con potencial para conferir resistencia al hongo.
Uno de los principales objetivos será incorporar múltiples genes de resistencia en una misma variedad de trigo mediante una estrategia conocida como “apilamiento de genes”, lo que permitirá fortalecer la capacidad de defensa de las plantas frente a la evolución del patógeno.
“Cuando dependemos de una sola fuente de resistencia, el hongo puede adaptarse y superarla. Por eso buscamos combinar distintos mecanismos genéticos que permitan una protección más duradera y efectiva”, señaló el investigador.
Asimismo, el proyecto analizará la diversidad genética del patógeno presente en Paraguay, identificará especies vegetales que puedan actuar como reservorios de la enfermedad y evaluará nuevas herramientas para la protección temprana de los cultivos.
De un problema regional a una amenaza global
La enfermedad fue identificada por primera vez en trigo en Brasil durante la década de 1980 y posteriormente se expandió por América del Sur. En los últimos años también se registraron brotes en Asia y África, particularmente en Bangladesh y Zambia, convirtiéndose en una preocupación para la producción mundial de trigo.
Este escenario ha despertado el interés de la comunidad científica internacional debido al impacto potencial sobre la seguridad alimentaria. Según los investigadores, los conocimientos generados en Paraguay podrán contribuir no solo a proteger la producción nacional, sino también a desarrollar estrategias aplicables en otros países afectados por la enfermedad.
Inversión en conocimiento para el desarrollo sostenible
La iniciativa contará con una financiación de 1.850.000 dólares estadounidenses aportados por el Gobierno del Japón para el desarrollo de investigaciones conjuntas entre especialistas paraguayos y japoneses.
El proyecto tendrá una duración de cinco años, desde agosto de 2026 hasta agosto de 2031. Inicialmente, se ejecutará en los departamentos de Alto Paraná e Itapúa, principales zonas productoras de trigo del país, con perspectivas de expansión hacia otras regiones agrícolas.
Además de generar conocimiento científico de frontera, la propuesta contempla la elaboración de un Manual de Manejo Integrado de la Enfermedad, destinado a transferir los resultados de la investigación a los productores y técnicos del sector.
Con esta iniciativa, Paraguay fortalece su posicionamiento en la investigación agrícola internacional y reafirma el papel de la UNA como institución líder en la generación de conocimiento orientado al desarrollo sostenible, la innovación tecnológica y la competitividad del sector productivo nacional.
