La investigación científica paraguaya suma un nuevo impulso para la conservación de la biodiversidad y la valorización de recursos biológicos de importancia nacional. La Universidad Nacional de Asunción (UNA) participó del acto de adjudicación de financiamiento del proyecto ESTR01-39: “Bioprospección de la flora nativa de Paraguay con miras al mejoramiento de alimentos, identificación de principios bioactivos importantes para la salud, evaluación del estado de conservación y puesta en valor de la biodiversidad”. Esta iniciativa es respaldada por el programa PROCIENCIA del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT), y tiene como objetivo fortalecer la conservación, caracterización y evaluación de plantas criollas y nativas silvestres con potencial nutricional, medicinal y productivo.
El acto se llevó a cabo en la sede del CONACYT, el lunes 8 de junio, y reunió a autoridades académicas, científicas e institucionales. Participaron el Dr. Benjamín Barán, presidente del CONACYT; la Prof. Dra. Zully Vera de Molinas, rectora de la UNA; la Prof. Mag. Cynthia Saucedo de Shupmann, decana de la Facultad de Ciencias Químicas (FCQ-UNA); el Prof. Dr. Jorge González Villalba, decano de la Facultad de Ciencias Agrarias (FCA-UNA); además de investigadores y representantes de las organizaciones que integran el consorcio científico.
El proyecto es liderado por la Dra. Fátima Mereles y coordinado por la Fundación Moisés Bertoni, e incluye a investigadores del Centro Multidisciplinario de Investigaciones Tecnológicas (CEMIT-UNA), la FCQ-UNA, la FCA-UNA, la Universidad Nacional de Canindeyú, la Universidad San Carlos y el Centro para el Desarrollo de la Investigación Científica (CEDIC). A estos se suman profesionales internacionales del Instituto Tecnológico de Sonora (ITSON) y el Centro de Investigación y Asistencia en Tecnología y Diseño del Estado de Jalisco (CIATEJ) de México, así como investigadores del Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT-Bioversity) y de Semillas del Futuro de Colombia.

La propuesta busca generar conocimientos científicos sobre especies vegetales de relevancia para la seguridad alimentaria, la salud pública, la producción sostenible y la conservación de la diversidad biológica del Paraguay.
Entre las especies prioritarias de estudio se encuentran la mandioca, la estevia, el maní y el poroto, cultivos que forman parte del patrimonio biológico y cultural del país. A través de investigaciones multidisciplinarias, se analizarán sus propiedades nutricionales y medicinales, así como su potencial para el desarrollo de nuevos productos, aplicaciones agroindustriales y estrategias de aprovechamiento sostenible.
Ciencia para conservar y generar oportunidades
La iniciativa contempla acciones orientadas a la preservación de recursos fitogenéticos, considerados fundamentales para garantizar la resiliencia de los sistemas productivos y la disponibilidad futura de variedades vegetales adaptadas a los desafíos ambientales y climáticos.
Además de contribuir a la protección de la biodiversidad, el proyecto permitirá ampliar el conocimiento científico sobre especies nativas y criollas que podrían desempeñar un papel estratégico en la innovación agrícola, el desarrollo de alimentos funcionales, la investigación biomédica y la generación de valor agregado a partir de recursos locales.
Durante el acto, la rectora de la UNA destacó la importancia de los proyectos estratégicos financiados por el CONACYT y el valor del trabajo colaborativo entre instituciones científicas y académicas.
“Valoramos profundamente estos avances y, especialmente, los trabajos desarrollados por equipos multidisciplinarios. Este tipo de iniciativas fortalecen la investigación nacional y generan conocimientos que deben trascender los laboratorios y llegar a la sociedad paraguaya”, expresó la Prof. Dra. Zully Vera de Molinas.
Una alianza científica para fortalecer la biodiversidad paraguaya
La investigadora principal del proyecto, Dra. Fátima Mereles, resaltó el valor de la articulación entre universidades, centros de investigación y organizaciones especializadas para abordar desafíos complejos relacionados con la conservación y el aprovechamiento sostenible de la biodiversidad.
Asimismo, destacó que la iniciativa permitirá fortalecer colecciones biológicas y ampliar el estudio de especies vegetales de interés estratégico. En particular, se profundizarán investigaciones sobre el maní silvestre, recurso genético de gran relevancia para el mejoramiento agrícola y la conservación de la diversidad genética.
El proyecto también incorpora la participación de equipos científicos internacionales de México y Colombia, que aportarán conocimientos especializados en caracterización molecular, microbiología, análisis de microorganismos asociados a plantas y estudios sobre recursos genéticos vegetales. Esta cooperación internacional fortalecerá las capacidades científicas locales y promoverá la generación de resultados con estándares de excelencia.
Desde las unidades académicas de la UNA, autoridades e investigadores coincidieron en que la iniciativa representa una oportunidad para consolidar redes de investigación, formar nuevos talentos científicos y producir evidencia que contribuya al diseño de políticas públicas vinculadas a la conservación de recursos naturales, la producción sostenible y la innovación tecnológica.
Investigación con impacto para el país
El presidente del CONACYT destacó que el éxito de este proyecto trasciende a las instituciones participantes y constituye un desafío para toda la comunidad científica nacional.
“Nuestro éxito es el éxito de toda la ciencia paraguaya. Si logramos buenos resultados, fortalecemos la capacidad del país para seguir accediendo a financiamiento, desarrollar investigaciones de calidad y responder a las necesidades de la sociedad mediante el conocimiento”, afirmó.
