El Instituto de Investigaciones en Ciencias de la Salud de la Universidad Nacional de Asunción (IICS-UNA) finalizó con éxito el proyecto INIC01-287 este jueves 17 de septiembre en el campus de San Lorenzo, una iniciativa financiada por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) que capacitó a entre 40 y 50 profesionales de la enseñanza de Villeta y San Antonio como monitores contra las arbovirosis. Además de este fuerte componente formativo en las escuelas, el estudio arrojó hallazgos científicos cruciales sobre la resistencia a insecticidas y la innovación en el monitoreo vectorial. La ejecución de estos trabajos permitió, a su vez, fortalecer las capacidades institucionales del centro mediante especializaciones internacionales y la creación de guías técnicas de transferencia. Para celebrar la culminación de estos hitos, las más altas autoridades universitarias encabezaron un acto de reconocimiento junto a la comunidad escolar involucrada, ratificando el compromiso de transformar la investigación en soluciones sociales tangibles.
Docentes como el centro de la estrategia
El núcleo de este proyecto, denominado «Empoderamiento en salud de docentes de Educación Escolar Básica en localidades portuarias de Central – Paraguay, vulnerables a arbovirosis transmitidos por Aedes aegypti», radicó en la prevención comunitaria. Para lograrlo, el personal educador participó de un proceso de formación teórica, práctica y evaluativa que le permitió adquirir herramientas para identificar al vector, reconocer criaderos, promover medidas de mitigación y sumarse a las acciones de vigilancia entomológica en sus respectivas zonas de influencia.






Resultados con impacto
A la par de esta labor de concienciación en las aulas, la iniciativa alcanzó metas experimentales determinantes, presentadas por la Lic. María Concepción Ferreira, investigadora en formación del proyecto. La línea entomológica permitió caracterizar la respuesta de poblaciones silvestres de Aedes aegypti frente a insecticidas de importancia sanitaria, evidenciando niveles de resistencia de moderada a alta frente a piretroides, un hallazgo de suma relevancia para la vigilancia epidemiológica del país.
Asimismo, se incorporó un componente innovador: la evaluación experimental de la infusión de la planta Paspalum dilatatum como atrayente de oviposición del mosquito en Villeta, la cual mostró un comportamiento favorable frente a controles con agua y abre el camino hacia herramientas de bajo costo para el monitoreo mediante ovitrampas.
Fortalecimiento institucional y transferencia
Para alcanzar esta rigurosidad analítica, la ejecución del programa dejó importantes capacidades instaladas en el IICS-UNA. El equipo de trabajo realizó una pasantía de especialización en instituciones de referencia internacional en Brasil (el Instituto Oswaldo Cruz – IOC/Fiocruz, LATHEMA y LBCVIV). Allí adquirió competencias avanzadas en el manejo de insectarios, cría de Aedes aegypti y Aedes albopictus, mantenimiento de colonias de Sabethes, Culex y Haemagogus, evaluación de susceptibilidad a insecticidas y metodologías vinculadas al manejo del vector asociado a Wolbachia.
A esto se sumaron talleres de bioseguridad para el Departamento de Medicina Tropical del IICS-UNA y la elaboración de productos de transferencia: dos guías técnicas para el uso responsable de insecticidas (una escolar y otra comunitaria), un manuscrito científico y presentaciones académicas en Encarnación, Tucumán y Buenos Aires.
Compromiso social
La socialización de todos estos logros inició con las palabras de bienvenida de la Lic. Norma Monjagata de Ortiz, directora general del IICS-UNA, y contó con la activa participación de directoras, supervisiones, coordinaciones y el plantel docente de las Escuelas Básicas N.° 5583 «Puerta del Sol», N.° 5580 «San Francisco de Asís», N.° 427 «Avay», N.° 2064 «Esteban Medina» y N.° 163 «Adolfo María Monges», quienes recibieron certificados y obsequios.
Como reflexión final, la Prof. Dra. Zully Vera de Molinas, rectora de la UNA, destacó el valor de reconocer a quienes enseñan como actores fundamentales de la prevención comunitaria. «Los proyectos de investigación adquieren un significado especial cuando el conocimiento que se genera logra trascender los espacios académicos y científicos para convertirse en herramientas que contribuyen a mejorar la vida de nuestras comunidades», expresó la rectora, asegurando que esta iniciativa «representa precisamente ese espíritu».
