La Dra. Griselda Asunción Meza Ocampos, investigadora del Centro Multidisciplinario de Investigaciones Tecnológicas de la Universidad Nacional de Asunción (CEMIT-UNA) y docente de la Facultad de Ciencias Agrarias (FCA-UNA), obtuvo el tercer puesto (área de Ciencias Agrícolas y Veterinarias) del Premio Mujeres Paraguayas en la Ciencia 2025. Su galardón reconoce la validación científica de plantas medicinales nativas como alternativa ante la resistencia parasitaria, un problema crítico para la producción pecuaria. Más allá de la innovación veterinaria, su labor se enmarca en el enfoque integral «Una Salud» (One Health), proyectando nuevas oportunidades económicas para las comunidades rurales. A la par de este impacto social, la profesional lidera diversas líneas de investigación, promueve la formación de nuevos talentos e impulsa espacios académicos clave. Con una sólida trayectoria internacional, la científica visibiliza las oportunidades actuales para las mujeres en los laboratorios y deja un mensaje inspirador para las futuras generaciones.
El rescate de la biodiversidad ante la resistencia parasitaria
El punto de partida de este reconocimiento radica en la búsqueda de soluciones sostenibles frente a una amenaza urgente: la creciente resistencia de los nematodos gastrointestinales a los antiparasitarios comerciales, con antecedentes ya documentados en el sector ovino del Paraguay. Desde el CEMIT-UNA y la FCA-UNA, a través del grupo de investigación PARAQUIM, la profesional lidera estudios para transformar el patrimonio cultural de las plantas medicinales en evidencia científica. El objetivo no es solo comprobar si una especie posee propiedades curativas, sino comprender mediante metodologías experimentales cómo actúan sus compuestos, cómo modifican el ciclo biológico del patógeno y cómo pueden complementar las herramientas de la medicina veterinaria para evitar pérdidas productivas.
«Una Salud» y el desarrollo económico rural
Para lograr esta comprensión integral de las enfermedades, el trabajo de la investigadora incorpora el enfoque Una Salud (One Health), una perspectiva que entiende la sanidad humana, animal y ambiental como dimensiones inseparables. Esta visión holística guio su doctorado en Francia, donde comprobó que cuatro especies de plantas bioactivas paraguayas poseen propiedades que respaldan el conocimiento transmitido por generaciones, aunque advierte que su aplicación exige más estudios sobre eficacia y mecanismos de acción. Además de la mejora sanitaria, esta evidencia científica puede traducirse en oportunidades económicas reales; la generación de productos con mayor valor agregado a partir de la flora local, en articulación con el sector productivo, permitiría fortalecer la economía rural mediante modelos responsables con el ecosistema.
Liderazgo académico y formación de talentos

Esa misma articulación con las necesidades del entorno impulsa a la científica a liderar líneas paralelas sobre nutracéuticos veterinarios y el control de especies invasoras como el caracol africano (Achatina fulica). Asimismo, promueve plataformas de difusión como el I Simposio de Etnomedicina, concebido para reunir a especialistas en la validación del conocimiento tradicional. Para la Dra. Meza, consolidar estas iniciativas requiere ineludiblemente formar nuevas generaciones de profesionales de la investigación, ya que la ciencia exige redes de colaboración que den continuidad a los proyectos. En este contexto, subraya que la producción académica del país ha alcanzado un nivel competitivo y que sus especialistas gozan hoy de reconocimiento como pares en proyectos de alcance global.
Perspectiva de género y un mensaje para el futuro
Precisamente, alcanzar este nivel de competitividad y obtener el premio nacional representa para ella el resultado de un esfuerzo colectivo. Su trayectoria dejó importantes aprendizajes: tras formarse en Francia y regresar al país, debió iniciar su línea de trabajo prácticamente desde cero y adaptarse a recursos limitados. Pese a ello, sostiene que la capacidad y los resultados prevalecen sobre cualquier diferencia de género, celebrando un escenario actual mucho más favorable para las mujeres en la ciencia.
Dirigiéndose a las niñas y jóvenes que sueñan con tomar este camino, la investigadora comparte una convicción que resume el espíritu de toda su carrera: «La ciencia requiere curiosidad, entusiasmo y ganas de aprender constantemente cosas nuevas».
Por: Lic. Viviana Orrego (viorrego@rec.una.py)
Edición: Lic. Juan Paciello (jpaciello@rec.una.py)
Fotografías: Gentileza
