La Universidad Nacional de Asunción (UNA) otorgó el título honorífico de Doctor Honoris Causa al Prof. Dr. Eugenio Raúl Zaffaroni, uno de los principales referentes del Derecho Penal y la criminología en América Latina, en reconocimiento a una trayectoria académica, científica y profesional cuya influencia ha trascendido las fronteras de la región. La ceremonia se desarrolló el miércoles 9 de septiembre, en el Aula Magna de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales (FDCS-UNA), en Asunción.





La mesa de honor estuvo integrada por la Prof. Dra. Zully Vera de Molinas, rectora de la UNA; el Prof. Dr. Carlos Gustavo González Morel, decano de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales (FDCS-UNA) y padrino del homenajeado; y el Ing. Quím. Cristian David Cantero Aquino, secretario general de la UNA.
También estuvieron presentes el Prof. Dr. Marco Aurelio González Maldonado, vicedecano de la FDCS-UNA, máximas autoridades de las unidades académicas, además de miembros del Consejo Directivo de la facultad, invitadas e invitados especiales.
Reconocimiento a una trayectoria que trascendió las aulas
Durante su intervención, el decano de la FDCS-UNA destacó que el reconocimiento no representa únicamente un homenaje a una extensa trayectoria, sino también la incorporación de una figura cuya obra forma parte de la formación de generaciones de juristas latinoamericanos.
“Cuando una universidad nacional declara sus doctores honoris causa, está declarando públicamente quiénes son los maestros a cuya luz quiere leerse a sí misma”, expresó el Prof. Dr. González Morel al referirse al significado de la incorporación del doctor al claustro universitario.
El académico destacó especialmente los aportes de Zaffaroni a la teoría del delito, al Derecho Penal y a la criminología, así como su concepción del derecho como una herramienta para limitar el poder punitivo del Estado y proteger los derechos fundamentales.
“Zaffaroni no formó seguidores: formó juristas libres”, señaló, al destacar un magisterio basado en el pensamiento crítico y en la construcción de una mirada propia sobre el Derecho y la realidad latinoamericana.
Un vínculo académico con el Paraguay
El reconocimiento adquiere además un significado particular por el vínculo que el jurista mantiene con el Paraguay y con la Universidad Nacional de Asunción.
En 1995, Zaffaroni se desempeñó como consultor internacional del Instituto de Ciencias Penales del Paraguay, mientras que en 2003 la UNA revalidó su título de abogado. Su obra, además, forma parte desde hace décadas, de la formación académica en la FDCS-UNA y ha sido referencia para estudiantes, investigadores, defensores públicos y magistrados del país.
Jurista, académico y defensor de los derechos humanos
La trayectoria de Eugenio Raúl Zaffaroni comprende una extensa labor en los ámbitos académico, judicial e internacional. Fue juez en la provincia de San Luis y en los tribunales de Buenos Aires, y se desempeñó como ministro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación Argentina entre 2003 y 2014.
Posteriormente integró la Corte Interamericana de Derechos Humanos hasta enero de 2022. También ejerció como director general del Instituto Latinoamericano de las Naciones Unidas para la Prevención del Delito y el Tratamiento del Delincuente (ILANUD) y coordinó programas regionales vinculados a los sistemas penales y los derechos humanos.
Su trayectoria internacional fue reconocida, entre otras distinciones, con el Premio de Criminología de Estocolmo en 2009.
Una reflexión sobre el Derecho Penal y los desafíos de la sociedad actual
Tras recibir la distinción, el nuevo Doctor Honoris Causa dirigió unas palabras a la comunidad universitaria, en las que agradeció el reconocimiento y reflexionó sobre la responsabilidad que implica recibir esta distinción de una universidad. En ese sentido, señaló que asumir el título supone también el compromiso de defender los valores de la institución que lo concede, vinculados, según expresó, con los valores del Paraguay.
Se refirió a las consecuencias de los sistemas de prisión preventiva y a la situación de las personas privadas de libertad, particularmente de jóvenes provenientes de sectores vulnerables. En este contexto, advirtió sobre los efectos que puede generar el encarcelamiento cuando, en lugar de favorecer la reinserción, termina reforzando las condiciones que pueden llevar a la consolidación de una identidad vinculada con el delito.
El jurista amplió su análisis hacia una perspectiva histórica y regional, vinculando el ejercicio del poder punitivo con los procesos de jerarquización social, colonialismo y racismo que marcaron la historia de América Latina. Desde esta mirada, sostuvo que muchas de las problemáticas que atraviesa la región no pueden comprenderse únicamente desde una dimensión local, sino que forman parte de un contexto mundial más amplio.
