Días atrás, la Universidad Nacional de Asunción (UNA) inició oficialmente las XX Jornadas de Jóvenes Investigadores e Innovadores (JJI+i-UNA) con una conferencia magistral que recorrió la evolución de la ciencia paraguaya y llamó a las nuevas generaciones a asumir el desafío de investigar para construir un mejor futuro. El expositor fue el Dr. Benjamín Barán Cegla, ministro-presidente del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT), quien destacó los avances logrados en las últimas décadas y las múltiples oportunidades que hoy existen para quienes eligen el camino de la investigación científica.
Ante un auditorio repleto de estudiantes, docentes, investigadores y autoridades universitarias, Barán inició su intervención con una mirada retrospectiva a los años en que la investigación científica en Paraguay era una aspiración inalcanzable.
“Ser científico parecía ciencia ficción reservada para los países del primer mundo”, recordó, al rememorar una época en la que incluso su entorno le cuestionaba la posibilidad de vivir de la investigación.

El ministro compartió su experiencia personal como egresado de la UNA y relató cómo, tras culminar su doctorado en el exterior, regresó al país para integrarse al Centro Nacional de Computación (CNC-UNA), donde impulsó uno de los primeros grupos de investigación científica y acompañó a jóvenes estudiantes en sus primeras participaciones en las Jornadas de Jóvenes Investigadores de la Asociación de Universidades Grupo Montevideo (JJI-AUGM).
De la escasez de recursos a un sistema nacional de ciencia
Durante su conferencia, Barán resaltó que la creación del CONACYT en 1997 marcó un punto de inflexión en el desarrollo científico nacional. A partir de entonces, comenzaron a consolidarse políticas públicas destinadas a financiar proyectos, fortalecer la formación de investigadores y construir un ecosistema científico cada vez más sólido.
Entre los principales avances, mencionó la implementación del Programa Nacional de Incentivo a los Investigadores (PRONII), que permitió profesionalizar la carrera científica en Paraguay. Así también, señaló las becas para estudios de maestría y doctorado, el financiamiento para participar en congresos internacionales, el apoyo a publicaciones científicas en revistas indexadas y los fondos destinados a la organización de eventos académicos y científicos como importantes conquistas académicas.
Asimismo, destacó el impacto de los programas de iniciación científica, que permiten a estudiantes desarrollar sus primeros proyectos bajo la tutoría de investigadores experimentados, además del crecimiento sostenido de los proyectos de ciencia básica, ciencia aplicada, investigaciones multicéntricas y proyectos estratégicos orientados a resolver desafíos nacionales.
Investigación para responder a los desafíos del país
El titular del CONACYT subrayó que Paraguay atraviesa un momento histórico para el fortalecimiento de su sistema científico, con iniciativas que financian proyectos de gran escala y promueven la articulación entre universidades, centros de investigación y sectores productivos.
Explicó que los proyectos estratégicos alineados con el Plan Estratégico Paraguay 2050, con inversiones que superan el millón de dólares, permiten consolidar laboratorios de alto nivel y desarrollar investigaciones capaces de competir en la frontera del conocimiento.
La ciencia florece en todo el país
Barán también celebró que la investigación ya no es patrimonio exclusivo de la capital, sino que las universidades del interior del país han alcanzado importantes niveles de desarrollo científico.
Recordó que actualmente casi todas las facultades de la UNA cuentan con investigadores activos y reconocimientos nacionales e internacionales, mientras que instituciones del interior también lideran investigaciones de alto impacto y obtienen los máximos galardones científicos del país.
Un llamado a la nueva generación de investigadores
Como cierre de su conferencia, el ministro compartió un mensaje dirigido especialmente a los cientos de jóvenes que participan en las XX JJI+i-UNA.
“Hoy el investigador puede dedicarse profesionalmente a generar conocimiento, formar nuevas generaciones y contribuir al desarrollo del país”, expresó antes de invitar a los estudiantes a seguir su vocación científica.
Finalmente, sostuvo que investigar no solo representa una oportunidad de crecimiento profesional, sino también una forma de transformar la sociedad.
