Profesionales de la carrera de Economía de la Universidad Nacional de Asunción (FCE-UNA), Sede Central, recibieron sus títulos universitarios durante una ceremonia de colación que tuvo lugar en el Centro de Convenciones de la UNA, el lunes 12 de octubre.
La mesa de honor de la Promoción 2025, denominada “Centenario de la Facultad de Ingeniería” estuvo presidida por la Prof. Dra. Zully Vera de Molinas, rectora de la UNA; acompañada por el Prof. Mag. Derlis Daniel Lugo, decano de la FCE-UNA; la Prof. Mag. Teresa Mercedes Salvioni Durañona, vicedecana de la facultad y el Ing. Quím. Cristian David Cantero Aquino, secretario general de la UNA.



El padrino de la promoción fue el Prof. Dr. Pedro Acosta Morales, y la madrina la Prof. Mag. María Antonella Cabral López.
Cabe destacar que la economista Deinis Maribel Ruiz Díaz Romero, graduada distinguida de la facultad, fue la encargada de dirigir un discurso en representación de sus colegas.
Las palabras de la ceremonia


El decano felicitó a los nuevos graduados por la culminación de esta etapa académica y el inicio de una nueva fase en sus vidas profesionales. Asimismo, manifestó su satisfacción y privilegio de dirigirse a los egresados en una jornada marcada por el éxito, la esperanza y el fruto del esfuerzo perseverante. En ese sentido, destacó que detrás de las togas y los diplomas existen innumerables horas de estudio, noches sin dormir, sacrificios personales y momentos de incertidumbre que los graduados lograron superar con valentía, experiencias que contribuyeron a forjar su carácter y fortalecer su formación durante la vida universitaria.
Por su parte, la graduada distinguida expresó que dirigirse a sus compañeros en representación de la promoción, con el honor de haber obtenido el reconocimiento como mejor egresada de la carrera, fue motivo de profunda emoción y humildad. Al respecto, recordó que ningún logro se alcanza en soledad y afirmó que “ningún reconocimiento se construye en soledad. Este momento lleva muchos nombres, muchos esfuerzos y muchas manos que nos sostuvieron cuando nuestras propias fuerzas parecían agotarse”.
También evocó el inicio de la vida universitaria, hace cinco años, cuando ella y sus compañeros llegaron con grandes sueños, sin imaginar plenamente las experiencias que les esperaban. Describió ese recorrido como una etapa “caóticamente hermosa”, marcada por clases que les abrieron nuevos horizontes, debates que trascendieron las aulas y amistades que nacieron entre apuntes y trabajos grupales, vivencias que enriquecieron su formación académica y personal.
