En un contexto marcado por la creciente demanda de profesionales altamente calificados, el Estado paraguayo avanza en la articulación con la academia para anticipar y responder a las necesidades del mercado laboral. En este marco, la Universidad Nacional de Asunción (UNA) se consolida como actor protagónico en la construcción de políticas orientadas al desarrollo del capital humano, a partir de la socialización del documento “Perfil de Egreso de las Carreras de la UNA”, presentado en una reunión técnica realizada el 16 de marzo de 2026 en el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social (MTESS).
La iniciativa, impulsada por el MTESS en coordinación con el Sistema Nacional de Formación y Capacitación Laboral (SINAFOCAL), responde a una preocupación concreta: el surgimiento sostenido de cargos gerenciales en sectores estratégicos de la economía, tanto a nivel público como privado, que requieren perfiles profesionales altamente especializados y que, ante la falta de información o vinculación efectiva con la academia, terminan siendo ocupados por talento extranjero.


Preferencia por profesionales de la UNA
En este escenario, la UNA emerge como referencia nacional indiscutida. “Cuando las empresas deben elegir profesionales, siempre se comienza por egresados de la UNA”, afirmó la ministra de Trabajo, Mónica Recalde, al destacar la decisión de iniciar el relevamiento de perfiles precisamente en esta casa de estudios, considerada la más prestigiosa del país. El análisis, desarrollado por el Observatorio Ocupacional de SINAFOCAL, abarcó 78 carreras, identificando competencias técnicas, habilidades blandas, manejo de tecnologías y campos de inserción laboral.
El documento constituye una herramienta estratégica para “linkear” la oferta académica con la demanda del sector productivo, permitiendo no solo orientar a estudiantes, egresadas y egresados, sino también brindar información clave a empresas e inversores sobre la disponibilidad de talento local. De este modo, se busca revertir una tendencia preocupante: profesionales formados que no logran insertarse en sus áreas de especialización.
Desafíos nacionales e internacionales
Desde la UNA, la Prof. Dra. Zully Vera de Molinas, rectora de la UNA, valoró la convocatoria del Ejecutivo como un paso fundamental hacia una agenda común entre Estado y academia. Señaló que la empleabilidad se ha convertido en un indicador central a nivel global, incluso en rankings internacionales de universidades, lo que plantea nuevos desafíos institucionales.
“Además de garantizar excelencia y calidad académica, debemos asegurar que nuestras egresadas y egresados accedan a oportunidades reales en el mercado laboral”, expresó. En ese sentido, subrayó la necesidad de fortalecer la formación en áreas emergentes y estratégicas, como la industria de la celulosa, donde actualmente el país carece de especialistas. Anunció, además, que la UNA proyecta el desarrollo de programas de posgrado, diplomaturas y especializaciones para responder a estas nuevas demandas.
La articulación interinstitucional también incorpora una dimensión internacional. A través de la denominada “diplomacia científica”, la UNA busca generar información que permita a embajadores y actores externos identificar el potencial profesional del país, facilitando inversiones y cooperación académica.
La reunión técnica marca, así, un punto de inflexión en la relación entre academia y Estado, con la UNA liderando un proceso que trasciende lo educativo para incidir directamente en el desarrollo productivo y la soberanía del talento nacional. El desafío es claro: formar, retener y posicionar profesionales paraguayos capaces de ocupar los espacios estratégicos que hoy demanda la economía, evitando que esas oportunidades sean capitalizadas por recursos humanos del exterior.
