La ingeniera Yanine Mendoza, investigadora y docente de la Facultad Politécnica de la Universidad Nacional de Asunción (FP-UNA), fue distinguida en la categoría Ingeniería y Tecnología del “Premio Mujeres Paraguayas en la Ciencia – Edición 2025”. El galardón reconoce su liderazgo en el desarrollo del primer proyecto de nanosatélite concebido en Alto Paraná, una iniciativa orientada a monitorear cultivos, detectar incendios forestales, medir inundaciones y fortalecer la soberanía tecnológica del Paraguay.
Su propuesta demuestra que la innovación espacial tiene aplicaciones concretas para resolver problemas cotidianos y que puede nacer, con sentido estratégico, fuera de los grandes centros urbanos.

Tecnología espacial para el sector productivo
El trabajo de Mendoza se concentra en el monitoreo ambiental, la agricultura de precisión y la gestión de riesgos, áreas donde Paraguay tiene mucho que ganar dada su matriz económica y su exposición a fenómenos climáticos. Alto Paraná, siendo uno de los principales motores económicos del país, no contaba con iniciativas propias en este rubro. El nanosatélite apunta a cubrir ese vacío: instalar capacidades científicas locales, formar nuevo talento investigador en el país y generar datos útiles para la producción.
De acuerdo con el ámbito de especialidad, un nanosatélite es un pequeño dispositivo capaz de orbitar la Tierra y captar información que luego se traduce en mapas y alertas. En territorio nacional, esta herramienta podría detectar anomalías en los cultivos antes de generar pérdidas económicas, dar seguimiento a la deforestación y apoyar la conectividad en comunidades alejadas.
De la experimentación a las alianzas globales
Antes de este proyecto, la investigadora trabajó con tecnología CanSat (pequeños satélites experimentales del tamaño de una lata) utilizada mundialmente para formar a la juventud investigadora a bajo costo. Ese recorrido, sumado a su participación en el programa NASA ARSET, le permitió incorporar imágenes satelitales a la gestión de recursos.
Como parte del Grupo de Investigación de Tecnologías Espaciales y del Grupo de Electromecánica y Mecatrónica de la FP-UNA, Mendoza también desarrolló un sistema de monitoreo eléctrico en tiempo real para evitar el desperdicio de energía. Ante la escasez de recursos y financiamiento a nivel local, impulsó alianzas estratégicas con instituciones de Brasil, programas de la NASA y, próximamente, presentará su proyecto en Singapur y China.

Inspirar a la próxima generación en la ciencia
El premio visibiliza una trayectoria que también marca hitos en la equidad de género: Mendoza es la primera paraguaya en integrar el Instituto Femenino de Ingeniería de Belo Horizonte. La profesional entiende su labor como una responsabilidad social para demostrar a la niñez y juventud que la tecnología espacial es un camino alcanzable desde Paraguay.
A través de la FP-UNA, el objetivo a largo plazo es consolidar laboratorios especializados y formar a la próxima generación de especialistas. La meta de la investigadora para la próxima década es liderar el diseño, construcción y puesta en órbita de un nanosatélite íntegramente paraguayo. “Cada gran innovación comenzó con una pregunta y con alguien que se atrevió a creer que era posible”, concluye.
Por: Lic. Viviana Orrego (viorrego@rec.una.py)
Edición: Lic. Juan Paciello (jpaciello@rec.una.py)
